Pescadores de Coro-Falcón migran a Paraguaná por falta de gasolina y derrame petrolero

Pescadores estado Falcón

La bahía de Punta Cardón en la Península de Paraguaná se ha convertido en un puerto para recibir embarcaciones y pescadores de distintas zonas de Falcón, principalmente del golfete de Coro. Esto ha sucedido por el reciente derrame petrolero que afectó la zona y la poca gasolina a la que tienen acceso.

Algunas bienhechurías que hay en la zona y que han dejado los pobladores que han migrado a otros países, han sido habitadas en modalidad de alquiler por los pescadores y sus familias de Coro y Río Seco, municipio Miranda. 

En lanchas las familias se trasladan de un pueblo a otro en aras de buscar bienestar para sus hijos y poder alimentarlos. Las mujeres se dedican a los hijos y a los oficios del hogar, mientras que los hombres se unen a las embarcaciones de la zona para buscar el sustento diario. Hay viviendas y ranchos donde habitan hasta cinco familias.

Los pescadores siempre habían tenido acceso a la gasolina, pero con las fallas en la producción y el nuevo esquema de distribución a través del sistema Patria, los pescadores no han tenido acceso y deben usar el litraje de vehículos que hayan registrado, quienes no tengan registro no tienen acceso al combustible.

Sumado a ello, es que el gobierno regional solo les otorga 60 litros semanal por embarcación, gasolina que gastan en un día de trabajo y usándola en zonas cercanas a la orilla. Debido a esta condición, los pescadores de Río Seco y el golfete de Coro han tenido que salir de sus áreas para poder mantener a su familias, porque gracias al derrame petrolero, deben ir a zonas más lejos y la gasolina no les alcanza. 

«Vivimos de un pueblo a otro, la necesidad nos lleva a buscar el sustento donde sea, por estar más cerca y tener producción, unos se van a Punta Cardón, Amuay, Carirubana, Adícora. A donde tengan familia o conozcan a alguien donde puedan establecerse por un tiempo», dijo Gabriel Roque de Río Seco.

Los pescadores siempre cargan con sus familias al lugar donde decidan comenzar de cero. Hay familias que salieron de sus pueblos la inicio de la pandemia por el COVID-19, pero la mayoría lo ha hecho desde el derrame de petróleo en Río Seco que causó daños en el ecosistema marino.

Algunas familias dejan a otras al cuido de sus hogares y regresan los fines de semana o los días que consiguen una cola en lancha al vecino pueblo. Domingo Medina, vocero principal del consejo de Pescadores Punta La Barra, dijo que la situación de los pescadores es preocupante, ya que las familias no tienen estabilidad porque viven migrando de un pueblo a otro.

«La necesidad los mueve y aquí se reciben, vienen a trabajar, de todas las zonas porque la pesca aquí es mejor y más cercana, se gasta menos gasolina, además que no hay. Los pescadores no hemos sido incluidos en el sistema Patria como el sector transporte, lo que hace que quedemos en el olvido», expresó Medina.

Para poder salir a pescar, los dueños de embarcaciones llenan sus vehículos de gasolina en las estaciones de servicios dolarizadas y luego se la sacan para poder usar las lanchas. Las que le otorgan como pescadores solo les dura un día de faena.

Medina dijo que el gobierno debe incluir a los pescadores en el subsidio de la gasolina o al menos otorgarles cupos, porque no todos tienen carros y es injusto lo que sucede con el motor productivo de la región.

Agencias

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