Cristina Kirchner vuelve y con ella sube también el «dólar blue»

Argentina y economía son dos palabras que, cuando se unen, dan lugar a euforia o depresión dependiendo del ciclo político que atraviese el país. Hace sólo dos años, la confianza en el potencial de una recuperación consolidada permitía a su Gobierno sumarse a otros países como Irlanda, Reino Unido o México para vender bonos (emitidos en dólares) a 100 años. Hoy, la paz con los mercados internacionales es un recuerdo.

¿POR QUÉ VUELVE LA DESCONFIANZA SOBRE LA ECONOMÍA ARGENTINA?

El país está en recesión desde que hace dos años sufrió una crisis cambiaria que generó fuertes devaluaciones y obligó a un rescate financiero por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI). Dirigido entonces por Christine Lagarde, la actual presidenta del Banco Central Europeo, el préstamo fue el mayor en la historia del organismo. Y en la concesión tuvo mucho que ver la confianza internacional en la capacidad de Mauricio Macri para orientar la política fiscal a alimentar esa confianza. Su derrota por el peronista Alberto Fernández ha producido el efecto contrario.

¿QUÉ MEDIDAS BARAJA FERNÁNDEZ?

De momento, un plan de «emergencia económica, social y sanitaria» que incluirá una subida del 30% en los impuestos a las compras en el exterior con tarjeta y penalizaciones de los despidos, con una nueva vuelta de tuerca a las exportaciones agrarias, que por ser uno de los principales pilares del sector exterior lo es también de la obtención de divisas.

¿CUÁLES SON LAS CONSECUENCIAS?

El Gobierno trata así de retener la mayor cantidad de dólares oficiales en su economía, apuntando a que grava el gasto de quienes viajan al extranjero aunque en realidad afecta a todo tipo de compras que se realizan en el día a día de las empresas y que se deben hacer en una divisa internacional porque la oferta no admite pesos.

¿CÓMO RESPONDE LA CALLE?

El anuncio de la subida de impuestos al dólar turista (el nombre del que se paga por comprar con tarjeta en el exterior) ha hecho resurgir la cotización del dólar blue, una expresión que se refiere a dinero negro y que precisamente empezó a emplearse en 2011 bajo el Gobierno de Cristina Kirchner. Hay un cuarto tipo de cambio para el dólar, más caro, accesible sólo a través de mercados financieros y para situaciones desesperadas, que es el del dólar fuga. Según el observatorio del inversor de la entidad de banca privada Andbank, e través de la venta de acciones de empresas argentinas cotizadas en Nueva York se obtienen dólares libres. Toda esta circulación de dólares se acelerará en los próximos meses.

¿CÓMO HA AFECTADO LA DESCONFIANZA INTERNACIONAL A LA SOCIEDAD ARGENTINA?

De manera muy esquemática, dificultar la financiación internacional hace crecer entre los acreedores las dudas de la capacidad del país para devolver su deuda, lo que a su vez devalúa la moneda. Así se traslada presión a las condiciones de vida de los ciudadanos y las empresas, que sólo en el último año han visto crecer un 47,2% los precios con especial fuerza en la alimentación, los servicios y productos vinculados a la salud y el transporte, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) argentino. En un solo mes, los precios de productos como la carne de ternera suben tres veces lo que en España en todo un año. En estas circunstancias, con una tasa de paro del 10%, hasta septiembre de este año, los salarios han aumentado a un ritmo interanual del 44%. Pero es un ritmo que no alcanza para mantener el de la inflación. Tras caer hasta el 17,9% en el segundo semestre de 2017, los indicadores de la pobreza por hogares han vuelto a crecer y en el primer semestre de 2019 alcanzaron el 25,4% de los hogares, 2,4 millones.

¿QUÉ SUCEDE SI FALLA EN LA DEVOLUCIÓN DE DEUDA?

La solvencia, la capacidad de devolver deuda, es el termómetro de los inversores internacionales y esa capacidad está en duda de cara a 2020, cuando el país debe devolver más de 54.000 millones de dólares. El nuevo Gobierno quiere plantear al FMI que se han acabado los compromisos para ajustes fiscales que asumió Macri y apunta a plantear una estrategia económica «sustentable», lo que apunta a una renegociación de plazos o intereses.

¿Y ENTRE LOS INVERSORES?

Ya desde el pasado verano la posible derrota del ortodoxo Macri frente a Alberto Fernández y Cristina Kirchner como vicepresidenta provocaron las primeras salidas de capitales. Lamentablemente, es una experiencia por la que ya han pasado en varias ocasiones tanto Argentina como los inversores. A medida que la tensión por la negociación para fijar unos nuevos términos de devolución de deuda escale, subirá el temor a medidas extraordinarias como las establecidas en el pasado.

Relacionado

Deja tu comentario