El arte de Kurt Cobain por fuera de la música, a 25 años de su muerte

18 de noviembre de 1993. Sonaban los últimos acordes de About A Girl en los estudios donde Nirvana estaba grabando su unplugged para MTV. Kurt Cobain miró a la cámara y sonrió amargamente, tratando de esconder su infelicidad. En retrospectiva, en ese concierto hubo ciertas señales que anticipaban su final, como la decoración fúnebre y el hecho de que cinco de las catorce canciones que tocaron hablaban de la muerte. Sin embargo, en ese momento nadie imaginó que tan sólo unos meses después, el 5 de abril de 1994, se quitaría la vida con un disparo en la cabeza. Toda una generación perdió a su máximo referente, pero dejó como legado no sólo su música, sino otras piezas de arte que permiten entender a uno de los íconos más atormentados del rock.

En tan sólo siete años y con tres álbumes de estudio, Nirvana puso en el mapa al grunge, un nuevo género musical que se había desarrollado en Seattle, una mezcla de punk rock, hardcore, heavy metal, noise y pop. Gracias a ellos, el rock volvió a estar en lo más alto de los rankings y desplazó al pop que reinaba en ese momento. Nevermind, la obra maestra que editaron en 1991, le quitó el primer puesto a Dangerous de Michael Jackson.

Nirvana: Kurt Cobain, Krist Novoselic y Dave Grohl

Nirvana: Kurt Cobain, Krist Novoselic y Dave Grohl

Mientras Kurt forjaba el sonido de Nirvana, dedicaba su tiempo a las artes plásticas. Algunas de sus creaciones formaron parte de los discos del grupo, como las contraportadas de los álbumes Nevermind e In Utero y la portada de Incesticide, un compilado de lados B, rarezas y canciones inéditas que editaron en 1992.

Acerca de un chico

Incluso mucho antes de dedicarse a la música, Cobain demostró sus dotes artísticas desde pequeño. A los cinco años sus dibujos eran muy realistas. Cuenta Charles Cross en Heavier Than Heaven (Reservoir Books, 2005), la biografía que escribió del músico, que Kurt había dibujado al ratón Mickey y, cuando se lo mostró a su abuelo, no creyó que fuera una creación propia de su nieto sino que lo había calcado. Para demostrarle que no era una copia, el niño se sentó a su lado y dibujó de memoria al pato Donald y a Goofy. Los dibujos se parecían mucho a los originales.

Goofy y Donald, según Kurt Cobain en su infancia

Goofy y Donald, según Kurt Cobain en su infancia

Tuvo una infancia corriente y feliz en la que lo estimularon a dibujar y pintar. Sin embargo, a los nueve años, el divorcio de sus padres, que terminaron su relación en muy malos términos, lo traumó para siempre. La falta de contención familiar lo convirtió en un adolescente rebelde e irreverente, con muchos problemas de disciplina. A pesar de que faltaba mucho al colegio, las clases de arte evitaron que abandonara sus estudios mucho antes de lo que finalmente terminó haciendo.

Algunos profesores fueron fundamentales en su formación y lo estimularon a desarrollar su arte. En una ocasión, dibujó una caricatura de Michael Jackson que tenía la mano apoyada en la entrepierna. Cuando su maestro le advirtió que el colegio podría considerarlo inapropiado para exponerlo en una muestra, él lo reemplazó por un dibujo de Ronald Reagansatirizado.

Michael Jackson y Ronald Reagan

Michael Jackson y Ronald Reagan

Cuenta Cross que Kurt hacía garabatos en todas las clases, desde autos hasta guitarras y alienígenas, pero también perturbaba a sus compañeros con dibujos pornográficos y satánicos.

Huele a espíritu adolescente (y atormentado)

Con el tiempo, su arte comenzó a ser más oscuro y violento. Como no tenía dinero para comprar materiales, usaba lo que tenía a mano: tableros de juegos de mesa, portadas de vinilos, lápices, bolígrafos, muñecas, pintura en spray y hasta sus propios fluidos corporales. Su primera novia, Tracy Marander, cuenta en la biografía del músico que “le fascinaban las cosas de mal gusto”. Krist Novoselic, bajista de Nirvana, recuerda: “Se tomaba en serio su arte. Le servía como medio de expresión, a través del cual exponía su visión del mundo. Una visión que surgía de formas muy distintas, y en ocasiones resultaba morbosa y retorcida. De hecho, todo su arte es decadente y retorcido. Kurt era bastante coherente en su temática. Todo estaba un poco jodido y oscuro”. Además de cuadros y dibujos, Cobain también hacía esculturas, instalaciones y collages en los que empleaba cualquier objeto.

El vocalista desarrolló un interés particular por la fisiología. Muchas de sus obras representan el nacimiento (hizo una pintura en crayón de un feto fumando crack), la sexualidad y hasta la secreción. El arte de tapa de In Utero es una muestra de esta obsesión por el cuerpo humano. La portada es la figura de un ángel transparente al que se le pueden ver los órganos, músculos y huesos, como en las láminas de los libros de medicina. El reverso es una obra de su autoría, un collage que montó en el living de su casa con fetos plásticos, órganos de maniquíes anatómicos, flores y caparazones de tortuga.

Tapa y contratapa de “In utero”

Tapa y contratapa de “In utero”

También le divertía invertir los órganos sexuales de las figuras que dibujaba. En lugar de cabezas, los hombres tenían vaginas, mientras que las figuras femeninas solían llevar pene. Esto puede verse en una pintura que hizo en 1992 de una especie de extraterrestre que está colgado de unos hilos como si fuera una marioneta y que tiene una pequeña protuberancia que serían sus genitales. Su título es bastante inquietante: Híper Piroluria Fístula Absceso Rectal Gastroenteritis Conjuntivitis Espina Bífida.

Híper Piroluria Fístula Absceso Rectal Gastroenteritis Conjuntivitis Espina Bífida

Híper Piroluria Fístula Absceso Rectal Gastroenteritis Conjuntivitis Espina Bífida

A veces, el morbo estaba escondido en su arte y no era tan fácil de observar. En la contraportada de Nevermind hay una foto de un mono de juguete sobre un fondo que parecen brasas ardiendo. En realidad, esa imagen es un collage de Kurt hecho con imágenes de carne cruda extraídas de un folleto de supermercado, el Infierno de Dante e ilustraciones de enfermedades vaginales provenientes de revistas médicas. “Si se observa con atención, también hay una foto de Kiss”, reveló en una entrevista radial. Antes de ser incluido en el disco, esa obra estaba pegada en su heladera.

Kurt Cobain también se interesó por el cómic y a lo largo de su vida combinó sus dibujos con poemas y narración. Eran creaciones para sí mismo, pero algunas de ellas fueron publicadas en Diarios (Reservoir Books, 2017), una selección del contenido de sus cuadernos personales.

En menor escala, el músico también se interesó por la fotografía y el video. Tanto el simple de la canción Lithium como el de Heart-Shaped Box contienen fotos de su autoría. Kurt también realizó cortos en Súper 8 de manera casera, como su propia versión de La Guerra De Los Mundos de H.G. Wells protagonizada por unos alienígenas de arcilla que modeló él mismo. Siempre estuvo detrás de las ideas de los videos de la banda y el de la mencionada Heart-Shaped Box fue uno de sus favoritos porque dejaba al descubierto sus obsesiones, como el nacimiento, la sexualidad, la enfermedad, las adicciones y la muerte.

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“Me odio a mí mismo y quiero morir”

Ciertas cuestiones que a cualquier persona le resultarían perturbadoras, como la violencia, el asesinato y especialmente el suicidio, él las abordaba con indiferencia y naturalidad, como si no le generaran ninguna sensación. A los catorce años lanzó a un amigo una frase que resultaría profética: “Voy a ser una gran estrella de la música, me suicidaré y me veré rodeado de un halo de gloria”. En 1992, mientras Nirvana estaba en lo más alto, declaró a MTV que, si fuera a quitarse la vida, lo haría tomando drogas.

El suicidio fue un tema que estuvo presente en todo su arte, en especial el que creaba para sí mismo. Si bien en sus canciones prácticamente no lo menciona (la única excepción es Milk It, dedicada a su esposa Courtney Love, en la que canta “el suicidio está en el lado bueno”), sí se puede observar en sus otras obras.

Fecal matter

Fecal matter

La portada del demo que grabó con su primer grupo, bautizado Fecal Matter, consistía en el dibujo de un hombre amputándose los miembros con un hacha. Llamó a esa obra, que no es más que un garabato, Mr. Sunshine hacks himself up (El Señor Sol se despedaza a sí mismo). En 1982, uno de sus cortos lo mostraba cortándose las venas con el filo de una lata, chorreando litros de sangre falsa y representando su propia muerte con una exageración digna de una película de Charlie Chaplin. Su título era visceral: Kurt Commits Bloody Suicide(Kurt y Su Suicidio Sangriento).

Cobain ya sabía cuál era su destino final. Así como en sus diarios se puede ver cómo había planeado cada uno de los pasos que lo llevarían a la fama, incluso varios años antes de que sucedieran, también había escrito cómo terminarían sus días. Ryan Aigner, manager de la primera formación de Nirvana, confesó al biógrafo Charles Cross que Kurt le había dicho que no llegaría a cumplir 30 años. “Era el suicidio personificado. Tenía aspecto de suicida, caminaba como un suicida y hablaba como un suicida”, cuenta en Heavier Than Heaven.

En varias discusiones con Courtney Love había amenazado con matarse y en un par de ocasiones estuvo a punto de hacerlo con una sobredosis. Además, los dolores de estómago crónicos que padeció toda su vida se agudizaron y profundizaron su adicción a cualquier droga que le sirviera de analgésico.

Singles de “Nirvana” con arte de Kurt Cobain

Singles de “Nirvana” con arte de Kurt Cobain

Finalmente, sumido en la depresión y el dolor, el 5 de abril de 1994, se levantó, se dirigió al invernadero de la casa, se inyectó una dosis mortal de heroína y se disparó en la cabeza. En el equipo de música estaba sonando Automatic For The People, el álbum más oscuro de R.E.M., que además de los clásicos Everybody Hurts y Man On The Moon incluye ry Not To Breath“, cuya letra reza “I will try not to breathe/This decision is mine/I have lived a full life/And these are the eyes that I want you to remember” (“Voy a tratar de no respirar/La decisión es mía/Tuve una vida plena/Y estos son los ojos que quiero que recuerdes“).

Kurt Cobain tenía 27 años cuando decidió terminar con su vida. Tal vez su mayor mérito haya sido lograr que su generación, considerada por muchos apática y perdida, cobrara el protagonismo que merecía.

Nota suicida de Kurt Cobian

Nota suicida de Kurt Cobian

Su legado va más allá de los discos que grabó con Nirvana. También se expande a otras expresiones artísticas que, si bien no fueron tan difundidas, permiten conocer más a fondo su mente, la psiquis frágil y atormentada de un creador que buscaba evolucionar constantemente, pero que, cuando consideró que ya había lo dado todo, prefirió convertirse en leyenda antes que diluirse en el tiempo. Citando a la canción de Neil Young Hey Hey, My My (Into The Black), su carta de suicidio termina precisamente con esta idea: “Es mejor arder que apagarse lentamente”.

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