Los economistas alemanes anticipan una crisis europea similar a la de 2011

La economía europea tiene por delante un horizonte tan complicado como el que tenía en el año 2011, durante la crisis del euro que estuvo cerca de provocar la ruptura de la moneda común, como consecuencia de la pandemia del coronavirus. Esta es la conclusión principal de la encuesta a economistas y expertos en finanzas que elabora mensualmente el instituto alemán ZEW. Las expectativas de crecimiento de los economistas son las más bajas desde diciembre de 2011, antes incluso del recordado «whatever it takes» con el que Mario Draghi, expresidente del BCE, comenzó la recuperación de la región, reseña El Confidencial.

El indicador de previsiones de crecimiento tanto de Alemania como de la eurozona se ha desplomado hasta -49,5 muy por debajo del -30 que esperaba el consenso de mercado y muy lejos del +10,4 de febrero.

Las expectativas económicas se han desplomado como consecuencia de la pandemia del coronavirus y las contundentes medidas de aislamiento necesarias para evitar los contagios. Realmente, lo que están estimando los economistas es que la economía estará casi congelada durante los próximos meses.

El mínimo que alcanzó este indicador durante la crisis del euro fue -59,1, nivel que ya no está lejos del -49,5 actual. Y en la gran crisis de 2008 el mínimo fue -63,7, el mínimo histórico de esta encuesta que se elabora desde hace más de 20 años. Este dato se alcanzó justo mes y medio antes de la quiebra de Lehman Brothers, lo que indica su capacidad para adelantar meses complicados.

Estas previsiones introducen todavía más presión a los gobiernos de los diferentes países para actuar con contundencia contra la crisis económica que provocará el coronavirus. El hundimiento de los mercados financieros es solo la punta del iceberg de todo lo que está por venir. Los bancos centrales se están encargando de mantener la liquidez en el mercado para evitar un ‘credit crunch‘, esto es, la congelación del crédito, que provoque que muchas empresas solventes tengan que suspender pagos por falta de liquidez.

Sin embargo, el verdadero problema es mucho más grave y no es otro que la crisis provoque que muchas empresas solventes dejen de serlo. Si las pérdidas que vayan a acumular en las próximas semanas son inasumibles para sus balances, entonces el crédito no será ningún problema y pasará a serlo el capital. De ahí que las caídas en los mercados financieros no se hayan detenido en los últimos días, ni siquiera con las inyecciones masivas de los bancos centrales.

Italia está ya en recesión técnica y solo falta que el Istat (instituto italiano de estadística) lo confirme. Sin embargo, el resto de países europeos podrían caer a lo largo de los próximos meses.

El Gobierno español ya está considerando ampliar las medidas de confinamiento más allá de los 15 días previstos en el real decreto que establece el estado de alarma. Eso significa que la parálisis productiva se prolongará más allá del primer trimestre, lo que aumenta exponencialmente el riesgo de recesión.

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