El déficit por turismo ascendió a USD 8.000 millones en 2018

El salto cambiario que propinó el 2018 a toda la economía incidió también en el principal rubro por el que drenan divisas al exterior: viajes y consumos realizados por argentinos fuera del país.

En ese aspecto, el año pasado fue muy desparejo, con un evidente atraso cambiario en el primer cuatrimestre. Luego, el descalabro de las variables financieras con un salto del dólar superior al 100 por ciento de los siguientes cinco meses, hasta septiembre, y después una estabilización cambiaria a niveles altos hasta el cierre de 2018.

De todos modos, por servicios turísticos, que incluyen, viajes, pasajes y consumos en el exterior, el saldo negativo en el último año sumó USD 8.000 millones, según el Balance Cambiario del Banco Central.

La cifra es 25% inferior al saldo neto negativo de 2017, cuando el BCRA informó un déficit de 10.662 millones de dólares. Pero aún contemplada la mayor devaluación del peso desde 2002, la pérdida de dólares por este concepto quedó apenas debajo de los USD 8.547 millones de balance negativo en 2016 y también las compras netas por turismo y viajes y pasajes de 2015, que rondaron los 8.400 millones de dólares.

El golpe inflacionario y devaluatorio desincentivó los viajes al exterior, aunque no eliminó el saldo negativo. En diciembre de 2018 el déficit turístico fue de USD 291 millones, el más reducido desde mayo de 2014, en una comparación mensual.

Fuente: BCRA
Fuente: BCRA

El BCRA especificó que en diciembre «las ‘Personas humanas’, que básicamente demandan moneda extranjera para atesoramiento y viajes al exterior, compraron de forma neta unosUSD 800 millones«, con un descenso de 70% respecto a las compras por USD 2.700 de diciembre de 2017.

 El salto del dólar superior al 100 por ciento disminuyó rápidamente la salida de divisas por gastos en el exterior

Este monto «continuó ubicando entre los mínimos desde la flexibilización de la normativa cambiaria en diciembre de 2015. La suba respecto a noviembre puede explicarse tanto por el mayor atesoramiento de las familias derivado del cobro del sueldo anual complementario como por las compras efectuadas para vacaciones en el exterior», agregó la entidad monetaria.

Antes de la profunda devaluación del peso argentino en 2018, desatada desde fines de abril hasta fines de septiembre, la salida de divisas por turismo y consumos en el exterior había alcanzado un récord de casi USD 11.000 millones en el acumulado de doce meses.

 El golpe inflacionario y devaluatorio desincentivó los viajes al exterior, aunque no eliminó el déficit turístico

El salto del dólar, que se amplió a 103% entre el 25 de abril ($20,55 para la venta al público) y el 28 de septiembre (a un récord histórico de $41,85), disminuyó rápidamente la salida de divisas por gastos en el exterior, aunque el avance de la inflación doméstica (47,7% en 2018) redujo parte de esa competitividad cambiaria para el turismo local.

De hecho, en el último trimestre de 2018 el valor del dólar cedió 7,2% (de 41,85 a 38,85 pesos al público), mientras que la inflación acumuló 11,6%, por cuanto la ventaja cambiaria con el dólar recortó casi 19% en términos reales entre octubre y diciembre, movimiento que refleja la dificultad para recuperar el superávit en el intercambio de servicios, con mayores ingresos por turismo receptivo que la salida de divisas por el turismo emisivo.

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