El reto del céntimo, ¿lo aceptas?

¿Cuántos céntimos hemos dejado olvidados en mesas, bolsillos o en lugares que ni recordamos? ¿Cuánto recaudaríamos si los hubiésemos reunido? Si prestamos atención a este tipo de situaciones, nos llevaríamos una grata sorpresa. Evitar este tipo de “despistes” puede dar lugar a nuevas formas de ahorro. No sólo conseguiríamos eliminar la mala costumbre de no guardar las infravaloradas monedas pequeñas; con el reto del céntimo conseguiríamos reunir, como mínimo, 668 euros al año.

El 48% de los españoles afirma tener los ingresos justos para llegar a fin de mes, según recoge una encuesta de Simple Lógica cofinanciada por la Comisión Europea. Pero muchas veces, gestos como guardar y reunir monedas de 1, 5 ó 10 céntimos, pueden despertar a un nuevo ahorrador, ya que es posible serlo con pocos ingresos y el reto del céntimo es un ejemplo de ello.

¿En qué consiste?

Existen muchas maneras de ahorrar: creando una transferencia de forma automática y periódica desde nuestra cuenta; destinando nuestro dinero a gastos concretos mediante el método de los sobres; o con el reto de los 30 días, en el que en cada jornada se va guardando más y más dinero. Pero el reto del céntimo aporta un valor añadido: puede terminar creando el hábito de guardar las monedas que normalmente no dotamos de importancia, al descubrir su verdadero valor al acumularlas.

Este reto es muy sencillo, tanto para llevarlo a la práctica como para nuestros bolsillos. Consiste en guardar céntimos durante 365 días, pero de forma progresiva y con una cantidad estipulada. Es decir, el primer día del reto (día 1), se ahorra 1 céntimo; el día 2, se guardan 2 céntimos; al próximo, 3 céntimos, y así hasta llegar al día 365 de nuestro plan de ahorro, en el que se guardan 3,65 euros en la hucha. Este mismo día observaremos que hemos reunido un total de 667,95 euros.

Otras variantes del reto

 

  1. El reto del céntimo decreciente: esta fórmula de ahorro también permite otras variantes como la de empezar a recopilar el dinero de manera decreciente, es decir, comenzar por poner en el cepillo 3,65 € el primer día, y acabar la jornada número 365 metiendo únicamente 1 céntimo. Así se rentabiliza la motivación inicial del reto, y cada vez el esfuerzo (al menos económico) va siendo menor, hasta alcanzar la cifra final de casi 670 euros el mismo día en el que hemos depositado un solo céntimo en la hucha.
    1. El reto del céntimo desordenado: para los más creativos, también existe la variante de acopiar cantidades de forma desordenada. Para esta versión necesitamos papel y bolígrafo para apuntar todas las cantidades posibles; es decir, una lista que parta del 1 al 365 y, a libre elección del ahorrador (o según su economía de esa semana o mes), ir depositando cada día una de las cantidades de céntimos de esa lista. Eso sí, después hay que acordarse de tacharlas.

      Sustituir el importe para ahorrar más

      Hay estudios que aseguran que ahorrar confiere autoestima y sensación de éxito. Una de las razones es que permite pensar en qué gastarías el dinero acumulado. Por ello, si los casi 680 euros anuales que se reúnen con el reto del céntimo no son suficientes para lo que se tiene en mente, existe la posibilidad de sustituir el importe base para ahorrar aún más dinero. Planteamos tres opciones para conseguirlo:

      1. El reto de los 5 céntimos: con el que empezando por guardar 5 céntimos el primer día, 10 el segundo y 15 el tercero, al cabo de los 365 días que tiene un año, habremos recopilado 3.339,75 euros.
        1. El reto de los 10 céntimos: si los casi 3.400 euros no son suficientes aún, aplicaremos el mismo procedimiento empezando por los 10 céntimos y sumando 10 más cada día a la cifra del día anterior, terminando con 6.679,50 euros al finalizar el año.
          1. El reto de los 20 céntimos: para conseguir ahorrar 13.359 euros, haremos entonces el reto de los 20 céntimos que, aunque en sus últimos coletazos se pueda hacer más cuesta arriba, la recompensa merece la pena.

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