¿Qué es un ‘forensic’ y para qué sirven estos informes?

Los médicos forenses se encargan, entre otras cosas, de determinar las causas y la manera en que se produjo una muerte no natural, así como de ayudar a los jueces en la procuración de Justicia aclarando las dudas sobre las circunstancias de un presunto hecho delictivo. Eliminando la muerte y la violencia, este es a grandes rasgos el cometido de los informes forensic, unos documentos que han cobrado actualidad en los últimos meses a raíz de la presunta vinculación de BBVA e Iberdrola con el ‘caso Villarejo’.

Tanto la entidad presidida por Carlos Torres como la eléctrica liderada por Ignacio Sánchez Galán han contratado a PwC (PricewaterhouseCoopers) para elaborar el análisis interno exhaustivo que les permita averiguar hasta dónde llegó la presunta relación de ambas compañías con la sociedad Cenyt, vinculada al ex comisario de Policía. Pero más allá de estos casos, ¿por qué ahora todo el mundo habla de los forensic?

¿QUÉ SON ESTOS INFORMES?

Los forensic surgen de la iniciativa interna de una empresa o de alguien vinculado a ella, como consejeros, accionistas o socios, a raíz de una sospecha o el indicio de una irregularidad que requiere la reconstrucción de qué ha pasado para depurar responsabilidades y tomar decisiones o, llegado el caso, iniciar un procedimiento judicial.

«Por lo general, este tipo de actuaciones surgen cuando la empresa tiene algún indicio de que se ha producido alguna conducta ilegal o poco ética, como puede ser un caso de fraude, apropiación indebida, manipulación contable…», explica Manuel Mendiola, responsable del Área de Riesgos Tecnológicos en PKF Attest.

No se debe confundir el forensic con una auditoría interna, ya que la segunda se limita a la situación financiera de la compañía y se rige por los criterios de la normativa contable, mientras el primero es un trabajo más en profundidad en el que se examina la materia tratada.

¿POR QUÉ SE INICIA?

En el desarrollo de la actividad de una firma, pueden surgir situaciones de conflicto o irregularidades que ponen en peligro la continuidad o la reputación de la misma, a veces con efectos irreversibles. En esos casos, la compañía se plantea escrutar el origen de las situaciones y requiere de los servicios de un tercero independiente para lleve a cabo esa labor.

¿QUÉ ASPECTOS INVESTIGAN ESTOS INFORMES?

Según fuentes del sector consultadas, básicamente tres: la apropiación indebida de activos por parte de alguien de la compañía, la corrupción entre particulares o con funcionarios públicos y la manipulación de estados financieros, donde una auditoría no suele ser suficiente.

¿QUÉ TÉCNICAS Y PROCEDIMIENTOS SE USAN?

Según se trate de un asunto u otro, los procedimientos varían, aunque básicamente hay cuatro: entrevistas con el perímetro de personas que supuestamente tienen información o han estado involucradas en la irregularidad; análisis de inteligencia corporativa; copiado y análisis de equipos informáticos (esto incluye ordenadores personales, móviles, tablets, etc.) y una revisión sustantiva de tipo contable.

¿QUÉ ELEMENTOS DEBEN INCLUIR?

Manuel Gardeazabal, socio de Auditoría y Consultoría Económica en PKF Attest, destacaría «la descripción detallada de la metodología utilizada -haciendo referencia a los métodos seguidos y a las premisas que han servido de fundamento a las conclusiones-, que el informe contenga una conclusión clara y bien argumentada sobre el objeto del encargo y que la misma quede adecuadamente acreditada con toda la documentación soporte que sea necesaria».

¿ES NECESARIO QUE MEDIE UN PROCEDIMIENTO JUDICIAL?

No. En ocasiones ese es el detonante de la intervención, como en BBVA e Iberdrola, pero no siempre ocurre así. «Si bien en un porcentaje muy elevado de casos, dichos trabajos acaban aportándose como prueba en procesos judiciales para acreditar un hecho ilegal o delictivo concreto», apunta Alfonso Santamaria, socio de Auditoría y Consultoría Económica en PKF Attest, firma especializada en el sector.

¿QUÉ TIPO DE EMPRESAS RECURREN A ELLOS?

No hay un perfil único, «el fraude puede afectar a cualquier tipo de compañía», aseguran las fuentes consultadas. Coinciden, eso sí, en que es una cuestión de tamaño más que de sectores y en que, cuanto más grande es la firma, más susceptibles son de sufrir irregularidades. Más allá de eso, entre las compañías que solicitan una investigación forensic se encuentran cotizadas y no cotizadas, familiares y no familiares, grandes y menos grandes…

«Hemos constatado que es más habitual en empresas de mayor tamaño que han experimentado un crecimiento elevado en un periodo relativamente corto de tiempo y que no han implementado procedimientos de control interno eficaces con objeto de minimizar estos riesgos de fraude. No obstante, también son numerosos los trabajos de forensic que realizamos para a pymes», apunta Alfonso Santamaria.

¿SON MÁS HABITUALES AHORA QUE ANTES?

Aunque las investigaciones de este tipo no son ninguna novedad dentro de la auditoría y consultoría, en el sector sí resaltan que ahora hay una mayor sensibilidad dentro de las compañías y en la sociedad para esclarecer posibles irregularidades, al contrario que antes, cuando preferían que quedasen ocultas.

«En nuestra firma desde luego que sí, y no hace falta más que leer los periódicos para darse cuenta de que este tipo de actuaciones cada vez es más demandada», comenta Manuel Gardeazabal.

¿QUIÉN REALIZA ESTOS INFORMES?

KPMG, Deloitte, EY y PwC -las llamadas Big Four– son las cuatro grandes consultoras a las que con más frecuencia recurren las compañías para estas labores, pero existen también un buen número de despachos de abogados y boutiques especializadas en la resolución de conflictos que conforman el universo de la investigación forense, económicamente hablando.

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