Donald Trump llama «delincuentes» a los países de la OTAN que no llegan al 2% en gastos de Defensa

Donald Trump ha irrumpido en las elecciones británicas con una explosivas declaraciones, alegando que no quiere la sanidad pública británica «ni aunque nos la sirvieran en bandeja de plata» (en caso de un futuro acuerdo comercial entre Londres y Washington).

El presidente norteamericano, de visita en Reino Unido para asistir a la cumbre del 70 aniversario de la OTAN que se celebra mañana en Watford, ha creado un profundo malestar entre los aliados al calificar como «delincuentes» a los países que no llegan al 2% en gastos de Defensa, y advirtió que el listón debería subirse al 4%. Trump calificó también como «insultantes» las palabras del presidente francés, Emmanuel Macron, que dijo que la Alianza había entrado en «parálisis cerebral» tras el ataque de Turquía sobre posiciones kurdas en Siria.

El presidente de EEUU dijo además que puede ver a Francia «rompiendo con la OTAN», a pesar de que «necesita más protección que nadie». A la pregunta sobre si Turquía debería ser expulsada de la Alianza por sus ataques en Siria, Trump aseguró que será uno de los temas a tratar en la cumbre de Watford.

En una tumultuosa rueda de prensa en la residencia de su embajador, Woody Wilson, Trump declaró de entrada que no tiene ninguna intención de «interferir» en las elecciones británicas. «Pienso que Boris Johnson es excelente y está haciendo un gran trabajo», llegó a decir, no sin antes autoproclamarse como «un gran fan del Brexit».

Johnson tiene ante sí la misión casi imposible de marcar distancias con el presidente norteamericano, a quien recibirá el martes en Downing Street y con quien coincidirá por la noche en la cena gala en el Palacio de Buckingham, con la que la reina Isabel II agasajará a los jefes de Estado y de Gobierno en la cumbre.

La visita anterior de Trump, en el mes de junio, se produjo en los últimos días del Gobierno de Theresa May y en plena carrera por el liderazgo conservador. Ya entonces, Johnson prefirió no verse cara a cara y mantener tan solo un contacto telefónico con Trump, que sí recibió personalmente al líder del Partido del Brexit Nigel Farage.

Trump llegó a sugerir a Johnson que sellara una alianza electoral con Farage y vaticinó que harían «un formidable equipo juntos». La imprevisibilidad del presidente norteamericano tiene en estado de máxima ansiedad a los estrategas conservadores, que han visto cómo la distancia de seguridad de diez puntos que Boris Johnson mantenía sobre el laborista Jeremy Corbyn en las elecciones del 12 de diciembre se ha visto reducida en los últimos días (43% a 34% según el último sondeo de YouGov).

Corbyn aprovechará la visita de Trump para reactivar uno de los puntos claves de su campaña: la supuesta «venta» de la sanidad pública británica (NHS) a las corporaciones norteamericanas.

El embajador norteamericano, Woody Wilson, fue el primero en sugerir que el NHS estaría sobre la mesa de negociaciones en un hipotético tratado comercial con Washington. Todos los intentos de Boris Johnson, y del propio Trump, de negar que el NHS estaría en las negociaciones han resultado infructuosos.

Johnson, duramente criticado por aprovechar políticamente el atentado del puente de Londres, recibirá el martes a Trump en Downing Street, junto a los líderes que asisten a la cumbre de la OTAN, que será agasajados también por la noche por la reina Isabel II en el palacio de Buckingham. Johnson y Trump tienen inicialmente previsto un encuentro bilateral el miércoles, en el marco de la cumbre en Watford.

Relacionado

Deja tu comentario