Virus de la presión

Sonando las 12 campanadas para decir adiós al año viejo, la llegada de un virus pone al mundo disparejo. Estalló en China exactamente el 31 de diciembre del 2019, lo que no era de esperar fue que llegaría a más de 120 países en menos de 2 meses.

Se puso de moda el tapa boca, ninguna marca por más reconocida que fuera había sido copiada por tantos en tan poco tiempo. Se puso de moda la distancia, se puso de moda la preocupación viendo al virus como un devorador, y en esta lucha ciega elegimos de aliado al agua y al jabón.

El mapa se llenó de puntos rojos, y contamos las muertes como cifras bancarias, el “positivo” dio un giro, un simple estornudo pone a todos con escalofrió. Lo que para la Organización Mundial de la Salud (OMS) es «la propagación mundial de una nueva enfermedad» bautizándose con nombre Coronavirus y que después del mes de marzo adoptaría por apellido “pandemia”

Esperamos que la restricción sea el método de control, pero nos olvidamos de ver al ser humano detrás de la infección. Nos volvimos paranoicos siguiendo a cadenas de whatsapp y a cualquiera que de una recomendación. El descontrol en la alimentación y la preocupación por los servicios básicos retumbó en cada rincón.  

La luz del comercio se apagó, la puerta del cine cerró, solo comida para llevar por favor, Mickey se fue de vacaciones, turistas guardaron sus cámaras, mientras menos concentración mejor, deportistas entrenan en casa, ni hablar del transporte público, mucho menos de los vuelos de avión, cruzar la frontera es un pecado y muchos están esperando su redención, el anti-bacterial y el alcohol son los más buscados, donde muchos aprovechan en medio de la desesperación para vender la “solución”.   

Las películas y series cobrando vida, la metáfora de encerrase en una burbuja, o el mundo caótico de the walking dead, la desinformación corre sin correa mientras el virus sigue portando su corona. Los gobiernos toman medidas drásticas, los límites cada vez son recortados y la cuarentena anuncia su llegada.

Contando los días cual preso lo haría con palitos en la pared, el miedo se propaga con mayor rapidez que cualquier síntoma. Sin cantar aun victoria ni ondear la bandera blanca la cuarentena avanza con resiliencia. Lista de cosas por hacer y los creativos consejos se unen a la red, con la mirada al frente el presidente Nicolás Maduro espera que esta sea la opción para salvaguardar la vida de los venezolanos. La lucha continuará

Moiselis Méndez  

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