Los primeros días del papa Francisco en Panamá

El papa Francisco llegó a Panamá para un encuentro de cinco días con la juventud católica, en medio de una súbita escalada de la crisis en Venezuela por el reconocimiento de varios países de un líder opositor como presidente.

El Papa Francisco llega a hablar con periodistas durante su vuelo de Roma a la ciudad de Panamá, el miércoles 23 de enero de 2019.
El Papa Francisco sostiene una pancarta de Panamá cuando se encuentra con periodistas a bordo de un avión que los lleva a la ciudad de Panamá, 23 de enero de 2019.

En medio de esa sacudida diplomática, el pontífice argentino, de 82 años, comenzó su visita a Panamá para participar en la Jornada Mundial de la Juventud, en la que se espera aluda a la peor ola migratoria jamás registrada en América Latina por crisis políticas y económicas.

El Papa Francisco llega al aeropuerto internacional de Tocumen para la Jornada Mundial de la Juventud en la ciudad de Panamá, Panamá, 23 de enero de 2019.

Apenas descendió del avión, Francisco saludó al presidente anfitrión Juan Carlos Valera y tomó un primer auto rumbo a la Nunciatura.

Un joven, con una bandera de Venezuela entre las manos, evadió el cordón de seguridad y corrió hacia el costado derecho del vehículo, obligando al conductor a desviarse por unos segundos.

Un peregrino sostiene un cartel que le pide al Papa Francis que la llame mientras espera que él llegue para celebrar una misa al aire libre en la ciudad de Panamá, el jueves 24 de enero de 2019.
El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, derecha, y la primera dama, Lorena Castillo, el Papa Francisco llega a la sede del ministerio de relaciones exteriores Palacio Bolívar, en la ciudad de Panamá, el jueves 24 de enero de 2019.

El pontífice, que encabezará la Jornada Mundial de la Juventud , señaló en su primer mensaje a los dirigentes que las “nuevas generaciones” les reclaman “transparencia” a sus líderes.

El presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, el papa Francisco y la primera dama Lorena Castillo, saludan desde la entrada del palacio presidencial en la ciudad de Panamá, el jueves 24 de enero de 2019.

“Es una invitación a (…) llevar una vida que demuestre que el servicio público es sinónimo de honestidad y justicia, y antónimo de cualquier forma de corrupción”, sostuvo el pontífice en presencia del mandatario anfitrión, Juan Carlos Varela, y diplomáticos.

También el país que recibe al papa fue epicentro en 2016 del llamado caso “Papeles de Panamá”, tras la revelación de documentos que evidenciaban una gigantesca red de evasión de impuestos y corrupción en todo el mundo a través de sociedades opacas creadas por un bufete panameño.

Carlos Felice, un venezolano de 37 años que vive en Panamá desde hace cinco años, a la derecha, le confiesa al sacerdote católico local Gabriel Agustín Guardia en un confesionario al aire libre, después de hacer ejercicio con su perro en el parque Omar en la ciudad de Panamá, el miércoles 23 de enero. 2019.
Los residentes esperan su momento mientras esperan que el Papa Francisco pasee en su móvil en el camino al centro de detención de menores en Las Garzas de Pacora, en Panamá, el viernes 25 de enero de 2019.

Un cartel atrajo un regalo inolvidable. Una “viejita” que participa en la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá escuchó de viva voz al papa Francisco cantarle feliz cumpleaños este viernes.

Fiel a su estilo espontáneo, Francisco sorprendió a Hayera Mollik mientras iba camino a confesar a unos menores a un centro de reclusión a las afueras de la ciudad.

El papa Francisco casi siempre hace visitas laterales a las cárceles durante sus viajes al extranjero, de acuerdo con su creencia de que incluso aquellos en los peldaños más bajos de la sociedad tienen dignidad y necesitan misedicordia.

Luis, un joven preso panameño que sueña con ser chef, recuperó este viernes la libertad tras confesarse con el papa Francisco, quien visitó en Panamá un centro de detención de menores ubicado en un barrio humilde

Un joven recluso mira a otro grupo de compañeros reclusos durante la práctica de coro en el centro de detención de Las Garzas de Pacora, Panamá, miércoles 16 de enero de 2019.

Este joven panameño es uno de los 180 jóvenes detenidos en el Centro de Cumplimiento de menores de Pacora, al noreste de Ciudad de Panamá, a donde acudió el papa Francisco para llevar un mensaje de compasión.

Condenado en 2016 por un delito que las autoridades mantuvieron en reserva, el joven explicó al pontífice que sueña con ser chef internacional para darle una “alegría” a su madre y cambiar su vida.

El Papa Francisco camina hasta un puesto confesional para reunirse con los jóvenes presos en el centro de detención juvenil Las Garzas en Pacora, en las afueras de la Ciudad de Panamá, el 25 de enero de 2019.

Lo que no sabía Luis es que minutos después de contar su vida al papa y ser confesado, sería uno de los 9 detenidos que recuperaron la libertad en dos centros del país, según anunciaron fuentes oficiales.

Fotos: AP -AFP – REUTERS

Información: AFP

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