Homenaje de Macron y escarnio de ‘Charlie Hebdo’ a los 13 soldados franceses muertos en Mali

Francia despide a los 13 soldados muertos hace una semana al chocar dos helicópteros en Mali, donde Francia lidera el combate al islamismo. El presidente de la República, Emmanuel Macron, ha presidido este lunes el homenaje a los caídos en Los Inválidos, según un ritual solemne establecido en su mandato. Hubo dos invitados de excepción: el presidente de Mali, Ibrahim Boubacar Keita, y el nuevo comisario de Exteriores de la UE, Josep María Borrell.

La unanimidad con la que Francia celebra las exequias de sus militares fallecidos en acto de servicio ha tenido esta vez una excepción. El semanario satírico ‘Charlie Hebdo’ publicó hace unos días en su web unas viñetas que se mofaban de la campaña de reclutamiento del Ejército de Tierra con motivos fúnebres.

En una de ellas se ve a Macron delante de un féretro cubierto con la bandera nacional con esta leyenda: «Me uno a filas para destacar». En otra, un esqueleto con boina militar, se lee: «Protejo a mi país y progreso en mi vida». Sobre un féretro cubierto con la bandera nacional llevado a hombros por sus compañeros de armas: «Miro a los otros y a mi porvenir». Las cinco viñetas tienen en su base en el lema de la campaña: «El ejército de Tierra recluta 15.000 puestos».

POLÉMICAS VIÑETAS

Esto llevó al general Thierry Burkhard, jefe del Estado mayor del Ejército de Tierra, a expresar su indignación en una carta abierta a Riss, director del semanario célebre por sus caricaturas de Mahoma y por haber sufrido un atentado islamista en el que murieron 11 personas, entre ellas ocho miembros de la redacción, en enero de 2015.

«El tiempo de duelo de estas familias ha sido ensuciado por caricaturas terriblemente ultrajantes», escribió el militar. Además, con «sinceridad y humildad» invitaba al director de la publicación a participar en el homenaje de hoy «para que usted, que sufrió en sus carnes el terror de esta ideología, puede dar testimonio del reconocimiento que merecen» las víctimas de Mali.

El director de ‘Charlie Hebdo’ declinó la invitación y envió «sus condolencias» a las familias» a través de un comunicado a la agencia France Presse. Y añadía: «Sabemos que su misión es difícil y que hacen frente a enemigos sin piedad. Estos dibujos no tenían como fin dudar de su valor y determinación». Aunque ratifica que su semanario «debe permanecer fiel a su espíritu satírico, a veces provocador», matizaba ser consciente «de la importancia del trabajo de los soldados franceses en la lucha contra el terrorismo».

Esta polémica de corto recorrido no ha empañado el homenaje a las víctimas. La intervención de Francia en el Sahel sólo es contestada por la extrema izquierda de La Francia Insumisa, cuyo líder, Jean Luc Mélenchon, reclama el regreso de las tropas. Un 58% de los franceses son partidarios de que sigan allí, según un sondeo de IFOP publicado este lunes.

Macron eludió cualquier controversia tras el llamamiento que hizo el jueves pasado a los socios europeos para que contribuyan con la misión. En presencia del secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, dijo entonces que «todas las opciones están abiertas». Hoy se limitó a asegurar que «la misión continúa».

El presidente se centró en el panegírico de cada uno de los fallecidos, con mención a su situación familiar, en un discurso breve y épico, un registro que domina el líder francés. Luego, condecoró a título póstumo a los 13 militares con la Legión de Honor -la más alta distinción oficial francesa-, prendiendo la medalla a un cojín dispuesto sobre cada ataúd.

En su discurso en el patio de los Inválidos afirmó: «Murieron en una operación por Francia, por la protección de los pueblos del Sahel, por la seguridad de sus compatriotas y por la libertad del mundo, por todos los que estamos aquí». Luego añadió: «En nombre de la nación, me inclino ante su sacrificio».

La clase política francesa transmitió, como en cada homenaje a sus soldados o a las víctimas del terrorismo, su unidad. Dos ex presidentes de la República, François Hollande y Nicolas Sakozy, estuvieron presentes, así como los presidentes del Senado y la Asamblea, el primer ministro y el Gobierno en pleno.

MAYOR PÉRDIDA MILITAR DESDE 1983

Es curioso que la presencia de Borrell pasara desapercibida para las televisiones, radios y agencias de prensa francesas, que no le mencionan. Y eso que ocupó un rango muy destacado: Macron le saludó justo después del presidente de Mali y antes de todas las autoridades francesas, que formaban una fila ordenada por su lugar en el protocolo. Seguramente se debe a que en las notas del Elíseo, difundidas el fin de semana, no figuraba su nombre. Ahora que está al frente de la diplomacia comunitaria será más reconocible.

Unas 2.500 personas asistieron al acto, aunque otras siguieron la ceremonia desde el exterior de Los Inválidos. Centenares de parisinos saludaron el cortejo fúnebre, escoltado por motos de la policía, que atravesó el puente de Alejandro III camino de los Inválidos. En el patio, donde también se rindió homenaje al ex presidente Jacques Chirac, formaban destacamentos de los regimientos a los que pertenecían los difuntos.

Terminado el homenaje público, las familias de los fallecidos se trasladaron a una sala del gran edificio. Macron y su esposa Brigitte tenían previsto pasar una par de horas con ellos.

Los 13 militares murieron al colisionar dos helicópteros de combate en una operación en la zona de las tres fronteras entre Mali, Níger y Burkina Faso. Francia tiene desplegados 4.500 militares en el Sahel apuntalando a los gobiernos locales que se tambalean frente al Estado Islámico y otras organizaciones yihadistas.

Esta ha sido la mayor pérdida del ejército francés desde el atentado de 1983 en Beirut contra el edificio Drakkar, en el que se encontraba el cuartel general francés de una fuerza de paz de la ONU. Murieron 58 paracaidistas.

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