Josep Borrell aprueba con buena nota el examen del Parlamento Europeo

Sobresaliente para Josep Borrell. El todavía ministro español recibió hoy el espaldarazo firme y casi unánime de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo, salvando así el último escollo para convertirse en el próximo alto representante para la Política Exterior de la Unión Europea. Si a finales de mes el pleno de la Eurocámara ratifica al conjunto de la Comisión (algo que debería ser un trámite si antes han sido aprobados todos sus candidatos de forma individual), el próximo 1 de noviembre el español podrá ocupar su despacho en Bruselas.

No fue matrícula de honor porque hubo un grupo, Identidad y Democracia ((ID), el de Matteo Salvini y Marine Le Pen que votó en contra. Pero el resto, desde los Conservadores británicos a la Izquierda y Los Verdes, respaldaron al español, que cuajó una intervención muy sólida y se encontró, además, con un entorno nada hostil.

El examen de Borrell fue sencillo, mucho más de lo esperado, y la reunión de los coordinadores de grupo, también. Se celebró en la mañana del martes en vez del lunes por la tarde a petición de dos grupos, incluyendo el Partido Popular Europeo. Por una cuestión más de imagen y estrategia que de fondo. Era evidente, por el ambiente en la sala el lunes, por el tipo de preguntas y por el hecho de que absolutamente nadie le atacara o reprochara durante la audiencia que iba a aprobar. Pero los ‘populares’ no querían tampoco darle una victoria tan sencilla y apabullante, por lo que le hicieron ‘sufrir’ unas horas antes la confirmación final.

El «mejor candidato para lograr que Europa ocupe el papel que le corresponde en el mundo y juegue un papel central en cuestiones como la promoción de los derechos humanos, la lucha contra el cambio climático y el multilateralismo». «Su compromiso con los valores de la UE, que ha demostrado sobradamente en la lucha contra el nacionalismo identitario y excluyente, le hacen el candidato idea», consideró por su parte Luis Garicano, líder de Ciudadanos. Por su parte, Izquierda Unida y Unidas Podemos, en un comunicado conjunto, indicaron que vigilarán «de cerca el papel de Borrell para asegurarse que cumpla los compromisos adquiridos».

A pesar de su limitado margen de maniobra, pues la política exterior de la UE está en mano de sus estados, Borrell prometió ante los diputados «asumir riesgos». Lo que traducido quiere decir ir mucho más allá que la actual alta representante, Federica Mogherini, constantemente en un avión pero con un peso político, en Bruselas y fuera, mucho más bajo del que aspira el español.

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