La Cámara de los Comunes elige a Lindsay Hoyle como reemplazo de John Bercow

Convertido en un candidato de consenso, esta votación estaba rodeada de polémica desde el principio, ya que una parte de los parlamentarios no entendía por qué no se retrasaba la decisión hasta entonces. Hoyle, sin embargo, y a pesar de que solo presidirá la Cámara de los Comunes durante una sesión antes de que el Parlamento eche el cierre el próximo miércoles, podría tener que hablar por la cámara durante la campaña si, por ejemplo, se produce un ataque a un político o muere un miembro de la familia real.

Conocido por ser uno de los diputados más afables, Hoyle vivió en 2017 una tragedia familiar al encontrarse a su hija Natalie ahorcada en su propia habitación. La investigación concluyó que la joven de apenas 28 años se hallaba inmersa en una «relación tóxica» que pudo conducirla al suicidio. «Sigue siendo difícil para mí… todavía no puedo asimilarlo. Mis nietos han perdido a su tía, mi otra hija a su hermana y nosotros a nuestra hija, nos ha afectado de forma que nunca nos habríamos podido imaginar», reconoció él este fin de semana en una entrevista con ‘The Sunday Times’. Ese mismo año, le tocó presidir la Cámara de los Comunes durante un atentado terrorista que estaba teniendo lugar en los alrededores.

Aun así, Hoyle demuestra su buen humor siempre que tiene la ocasión, y en su entrevista con el periódico inglés no dudo en presentar a su gato, sus dos perros, uno de ellos un rottweiler llamado Gordon por el ex primer ministro laborista Gordon Brown, una tortuga gigante, llamada Maggie en honor a Margaret Thatcher, y un loro llamado Boris por el actual ‘premier’. El ave, que tiene cuatro años, ya sabe replicar el característico grito del speaker, ese ‘¡Order, order!’ que hizo famoso al presidente anterior.

John Bercow sale de la Cámara de los Comunes en el final de su etapa como ‘speaker’.

El laborista, que ha sido la sombra de Bercow durante la última década, no puede decirse que sea un continuista de la labor de su predecesor en el cargo, sino que prefiere devolver el protagonismo a los diputados y convertir la cámara «en un lugar acorde al siglo XXI». Él mismo ha asegurado que sus prioridades «en unos tiempos turbulentos en los que la fractura parlamentaria está dañando la democracia», serán generar confianza entre los diputados y ser imparcial en sus decisiones.

No ha dudado, además, en criticar a Bercow asegurando que el Parlamento no podía estar sujeto a «los caprichos de una persona», con lo que seguramente se haya ganado a los detractores que acusaban al controvertido speaker de favorecer las legislaciones que acercasen a la permanencia en la Unión Europea y de manejar los procesos de la cámara a su antojo. Por eso Hoyle, que tiene una buena reputación en Westminster entre las diferentes formaciones, ha preferido ser transversal y poner en valor sus nueve años de experiencia cercanos al cargo.

Esta estrategia de desmarcarse de Bercow es la que no ha seguido la que parecía una de las grandes favoritas, Harriet Harman, que llegó a retirarse antes de la votación final tras unos resultados decepcionantes en las dos primeras rondas. El perfil de la decana de la Cámara de los Comunes, demasiado similar al del presidente anterior, habría hecho pensar a un gran número de diputados que era necesario elegir a un candidato de consenso. De hecho, si hubiese resultado elegida, existía una corriente dentro del partido conservador que habría intentado deponerla en cuanto se hubiese compuesto el nuevo parlamento tras las elecciones generales de diciembre.

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