Vientos de guerra en el Golfo Pérsico

Las tensiones entre Estados Unidos e Irán siguen aumentando tras un "inminente ataque" ordenado desde Teherán. Infobae revela la trama detrás de escenas y los escenarios a seguir:

El secretario de Estado Mike Pompeo, tenía previsto una reunión con la canciller alemana, Angela Merkel, para el martes 7 de mayo en Berlín. Sin embargo, a horas de llevarse a cabo, el encuentro se canceló.

«Desafortunadamente, debemos reagendar las reuniones en Berlín por ‘asuntos urgentes'», anunciaron desde la embajada estadounidense en la capital alemana. 

Pompeo partía de urgencia a Irak por aire, mientras el portaaviones USS Abraham Lincoln se dirigía rumbo al Golfo Pérsico. El motivo: «Una amenaza inminente» contra intereses estadounidenses en dicha región originada en Irán, según reveló el propio Pompeo una vez en Bagdad.

Allí se reunió con el presidente Barham Saleh y el primer ministro, Adel Abdel Mahd, advirtiendo sobre la «creciente actividad» de las fuerzas iraníes en la región. La visita duró pocas horas.

Mike Pompeo viajó de emergencia a Irak (AFP)

Mike Pompeo viajó de emergencia a Irak (AFP)

El blog «Intelli Times», sitio israelí especializado en el seguimiento y recolección de información sobre Irán, publicó un esquema de quiénes estarían presuntamente involucrados en la planificación del «inminente atentado» contra objetivos estadounidenses en el Golfo Pérsico.

Infobae contactó a los analistas que trabajan allí, quienes por razones de sensibilidad optaron por mantener sus nombres bajo reserva, pero accedieron a revelar detalles de la trama enunciada por Pompeo.

«Si tomamos la información y la traducimos a palabras y personajes, se refleja ante nosotros una imagen bastante clara», destacaron.

En tal sentido, deslizaron que la información sobre el posible ataque habría llegado gracias a material presuntamente obtenido por Israel.

Sugirieron que el plan «habría surgido a través de escuchas entre un factor iraní con una de las milicias chiítas, y el único que puede realizarlo es Qasem Suleimani», jefe de la Fuerza Quds, Guardia Revolucionaria iraní.

La Guardia Revolucionaria Iraní (IRGC) es responsable de muchos abusos contra los derechos humanos

La Guardia Revolucionaria Iraní (IRGC) es responsable de muchos abusos contra los derechos humanos

Respecto a los posibles hostigadores señalados por Intelli Times se destacan tres milicias que responden a las órdenes directas del general Suleimani y a uno de sus allegados chiítas en Irak, como lo es Abu Mahdi al-Mohandes, jefe del Kata’ib Hezbollah (las Brigadas del Partido D’s, en árabe)

Asimismo, detallaron (ver esquema) que hay dos unidades responsables en la etapa de planificación, tal como lo fue en oportunidades anteriores: «La Unidad 190, a cargo del tráfico de arsenal a las milicias chiitas en Irak y la Unidad 400, brazo de operaciones especiales de Irán en el exterior», ambas pertenecientes a la Guardia Revolucionaria.

Los analistas también destacaron a Infobae que en los últimos meses observaron múltiples señales de futuros ataques contra blancos occidentales: bases militares estadounidenses en las cercanías del Golfo, como también objetivos navales.

En diciembre de 2018, el general Amir Alí Hajizadeh, comandante de la fuerza aeroespacial de la Guardia Revolucionaria, presentó en la televisión local un mapa detallando sitios de interés vinculados a Estados Unidos en el Golfo; un claro mensaje hacia a la Casa Blanca y el presidente Donald Trump.

«Le recuerdo», decía Hajizadeh a su interlocutor, «que nuestros misiles de precisión pueden atacar en cualquier lado»mientras señalaba con un puntero a lo largo y ancho de la pantalla.

¿Estamos en la antesala de una nueva guerra?

Intelli Times (Israel)

Intelli Times (Israel)

Guerra de subrogación

Una de las particularidades de la estrategia iraní es la utilización de aliados (subrogantes) para perpetrar ataques en distintas partes del mundo, evitando así entrar en un conflicto directo.

Esto se puede ver en Siria y el Líbano (Hezbollah), en Yemen (hutíes) y en Irak mediante las milicias chiítas, entre otros.

«La frecuente utilización de aliados que llevó adelante Irán, la dejó completamente expuesta y tal como declararon funcionarios del gobierno de Trump, Estados Unidos verá un ataque desde una de estas organizaciones como un atentado iraní de primera orden», explica el doctor Yossi Mansharof, investigador especializado en islam político chiíta en el Instituto Jerusalén de Estrategia y Seguridad, durante una charla con Infobae.

Doctor Yossi Mansharof, especialista en islam político chiíta (Universidad de Haifá)

Doctor Yossi Mansharof, especialista en islam político chiíta (Universidad de Haifá)

«Un escenario semejante llevará a un ataque militar estadounidense contra Irán, cosa que el régimen iraní busca evitar desde la instauración de la Revolución Islámica en 1979», agregó.

No obstante, Mansharof, quien también se desempeña como experto en el Centro Ezri para Irán y estudios del Golfo Pérsico en la Universidad de Haifá, sostuvo que: «La probabilidad de un enfrentamiento militar entre Estados Unidos e Irán no es alta, si bien habría que tomar en cuenta uno de los siguientes escenarios: 1) Que Irán decida instigar una crisis local en Medio Oriente, como una señal a Estados Unidos para demostrar que su paciencia se ha terminado. 2) Error de cálculo por parte de fuerzas iraníes o subrogantes en el marco de un ataque contra un blanco estadounidense».

Según el académico, los objetivos factibles para dichos atentados podrían ser: «Bases estadounidenses en Baréin, Qatar, Afganistán, Arabia Saudita, Kuwait; portaaviones en el Golfo Pérsico; Israel y embajadas extranjeras en Irán».

La administración Trump endureció las sanciones contra el país de los ayatolas y se retiró del Plan de Acción Conjunto y Completo, mejor conocido como el acuerdo nuclear, firmado en 2015 con las potencias P+5.

Donald Trump endureció las sanciones contra el régimen de Irán

Donald Trump endureció las sanciones contra el régimen de Irán

Otra señal de la continua escalada tuvo lugar el jueves, cuando reportes indicaron que Trump buscó establecer una línea de comunicación directa con los mandatarios de Irán a través de funcionarios suizos en Teherán, donde la embajada suiza sirve como sede diplomática de EE.UU.

«Me gustaría verlos llamándome», decía Trump, para luego comandar el desembarco y despliegue de varias baterías anti-misiles ‘Patriot’ en la región; otro claro mensaje de EE.UU. a Irán.

Por su parte el país donde reina el ayatolá Alí Khamenei, se encuentra sumergido en una crisis económica, en gran parte como resultado de las sanciones estadounidenses contra el petróleo iraní.

Días atrás, Rouhani aseguró en un discurso que dentro de 60 días se retirarán parcialmente del -obsoleto- acuerdo nuclear, hecho que fue tomado por los países europeos como un ultimátum a considerar.

«Los Estados Unidos no buscan una guerra con el régimen de Irán, pero estamos totalmente preparados para responder ante cualquier ataque, sea mediante sus subrogantes, la Guardia Revolucionaria o las fuerzas iraníes regulares», sentenció John Bolton, consejero de Seguridad Nacional de la Casa Blanca.

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