España necesita más ‘tech transfer’ entre la universidad y la empresa

The Collider, el programa de innovación de Mobile World Capital Barcelona, ha presentado este martes su primer informe sobre la transferencia de tecnología y la empresa, que concluye que España tiene una enorme oportunidad de crecimiento en innovación y competitividad si consigue mejorar el tech transfer.

El estudio constata que España ocupa posiciones de liderazgo en producción científica (12º en el ranking mundial), tiene uno de los ecosistemas emprendedores más potentes de Europa (con Madrid y Barcelona como quinto y sexto hubs europeos por número de startups) y es un polo de atracción de talento (tercer país que capta más talento europeo). A pesar de estas fortalezas, tiene muchas dificultades a la hora de transformar la investigación científica en innovación que llegue al mercado en forma de productos o servicios. El estudio lo ha presentado este martes el director de The Collider, Òscar Sala, en un acto que ha contado con la participación de empresas que ya apuestan por la transferencia tecnológica desde universidades y centros de investigación, como COMSA, Novartis y ENEL.

RECOMENDACIONES PARA CRECER EN ‘TECH TRANSFER’

El informe también identifica cuatro sectores clave en los cuales una buena estrategia de transferencia de tecnología sería un catalizador de disrupción e innovación: salud y bienestar, utilities, movilidad e industria 4.0. Según Sala, «en estos sectores tenemos la oportunidad de ser líderes porque tenemos grandes fortalezas que otros no tienen, como la excelencia científica y grandes clústeres de startups. Tenemos que aprovechar esta ventaja y conseguir transformar el conocimiento científico que generamos en valor de mercado.»

El estudio también incluye propuestas para mejorar la transferencia tecnológica, como avanzar hacia una relación de colaboración plena entre los diferentes actores (empresa por un lado y universidades y centros de investigación por otra) e impulsar una actitud emprendedora en universidades y centros de investigación, incluyendo la visión de mercado.

Lourdes Garcia Duarte, Jonathan Hayes,Òscar Sala, Joan Peset y Clara Cano, tras el evento.

También defiende incrementar el apoyo de la Administración Pública para favorecer la innovación empresarial y la investigación con políticas estables y más incentivos fiscales, entre otros. Otras recomendaciones son mejorar la capacidad de absorción tecnológica de la empresa para la adquisición e integración de conocimiento externo; unificar y sistematizar el sistema de transferencia de tecnología para favorecer su actividad y profesionalizarla y promover la creación de equipos mixtos que combinan científicos, emprendedores y corporaciones para garantizar una buena aplicación de la investigación al mercado.

RADIOGRAFÍA DEL ‘TECH TRANSFER’

Según el informe, algunos indicadores de transferencia de tecnología se empiezan a recuperar pero de forma todavía demasiado tímida:

  • España es el 12º país del mundo en producción científica (más de 96.500 publicaciones en 2018) pero esto no se traduce en innovación industrial que llegue al mercado.
  • 8 instituciones españolas concentran el 10% del total de patentes solicitadas en Europa.
  • En 2017 se crearon 93 spin-offs (compañías creadas para explotar productos o servicios fruto de hallazgos científicos) en las universidades del Estado, la cifra más baja desde 2012.
  • En 2017, la inversión en I+D en España fue de 14.063,4 millones de euros (1,21% del PIB), lejos de los datos de 2008 (14.701,3 M, 1,35% del PIB). El objetivo marcado por la Unión Europea es llegar al 2% del PIB en 2020.
  • Suecia destina el 3,33% del PIB, Austria el 3,16%, Dinamarca el 3,06 y Alemania el 3,02%. Corea destina el 4,5% del PIB a I+D, Israel el 4,54 y China el 3,3.
  • De las 10.179 empresas que destinaron parte de su presupuesto a I+D el 2017, solo el 5,5% eligieron universidades y otros centros de educación superior como proveedor.
  • Las universidades españolas recibieron 393M de las empresas para hacer I+D en 2017, 84M menos que en 2010.

En este sentido, el estudio pone en valor la creación de equipos multidisciplinares, una tarea que ya se realiza desde iniciativas como The Collider que conecta talento emprendedor y científico para crear startups de perfil altamente innovador. Estos equipos tienen la tecnología como un valor añadido, están enfocados desde el principio al mercado, tienen un equipo propio de I+D con el perfil del investigador, tienen diferentes enfoques para resolver un problema y sus proyectos tienen un impacto económico y social.

El informe de The Collider ha contado con la colaboración de expertos como Pep Martorell, director asociado del BSC-CNS; Manel Arrufat, Entrepreneurship & innovation Manager en la UPC; Josep M. Piqué, presidente ejecutivo de La Salle Technova Barcelona y de la International Association of Science Parks and Area (IASP); Eduard Alarcón, profesor de la UPC y The Collider Ambassador; Josep Maria Pujals, Business Development Manager de Ponti y Roger Cabezas, project manager de Institución CERCA.

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